Abrís el lobby un domingo y la mitad de los torneos tienen una etiqueta que dice KO, PKO, Bounty o Mystery. Te anotás en uno porque el buy-in te cierra, jugás como jugás siempre, y a mitad del torneo un tipo con la mitad de tu stack te paga un all-in con rey-diez y te saca un bounty que valía casi un tercio de la entrada. Pensás que jugó mal. No jugó mal. Jugó otro juego, y vos no sabías que estabas en él.
Qué es un bounty, de verdad
En un torneo normal, la única plata está en la mesa final. Podés jugar cuatro horas, eliminar a diez rivales y cobrar cero. En un torneo bounty, una parte del buy-in va a un pozo de premios normal y otra parte se convierte en una recompensa que llevás pegada en la frente. Quien te elimina cobra esa recompensa, en ese momento, aunque después salga en el puesto doscientos.
La variante que domina los lobbies hoy es el knockout progresivo. Cuando eliminás a alguien, la mitad de su bounty va a tu cuenta y la otra mitad se suma al tuyo. A medida que el torneo avanza, los jugadores con más eliminaciones cargan bounties enormes, y sacarlos vale mucho más que sacar a un jugador que llegó sin eliminar a nadie. El torneo tiene dos economías corriendo a la vez: las fichas y las cabezas.
El cálculo que cambia todo
En un torneo normal, cuando alguien va all-in y vos pensás en pagar, comparás lo que hay en el pozo contra lo que arriesgás. En un bounty, al pozo le tenés que sumar la recompensa del rival, pero solo si vos lo cubrís. Ese detalle es la clave del formato: el bounty de un rival solo existe para vos si tenés más fichas que él.
Poné números fáciles. Un rival con stack chico va all-in y el pozo, contando su apuesta, te ofrece un pago que en un torneo normal justificaría pagar con una mano que gane alrededor de un tercio de las veces. Si además cobrás su bounty al ganar, el premio real es más grande que el pozo visible, y ahora te alcanza con una mano que gane mucho menos seguido. Por eso el tipo con rey-diez te pagó: contra tu rango de all-in, rey-diez pierde más de lo que gana, pero con el bounty incluido, pagar era correcto.
Cuándo pagar más liviano
- Cuando cubrís al rival. Si no lo cubrís, su bounty no está en juego para vos y el cálculo vuelve a ser el de un torneo normal. Mucha gente paga liviano contra stacks más grandes por costumbre del formato; eso es regalar fichas.
- Cuando el bounty del rival es grande en relación al pozo. Al principio del torneo, con los bounties todavía iniciales y los pozos chicos, el efecto es máximo. Al final, con blinds altas, el bounty pesa menos frente al pozo.
- Cuando hay varios all-in adelante. Cada uno que cubrís suma su bounty al premio, y podés terminar pagando con manos que en cualquier otro torneo tirarías sin pensar.
- Cuando el rival es un stack chico jugando desesperado. Su rango de all-in es amplio, tu mano media aguanta mejor, y el bounty es la cereza.
Cuándo jugar más cerrado que nunca
El error simétrico es olvidar que vos también tenés un bounty. Si sos un stack chico en un PKO, cada rival que te cubre tiene incentivo para pagar tu all-in con manos peores de lo normal. Eso significa que tus pushes de robo funcionan menos: te van a pagar más seguido, y con rangos más amplios. Cuando estás corto, empujar con manos marginales esperando que se tiren es una estrategia que en este formato falla más de lo que debería.
Al revés, cuando estás corto en un bounty progresivo conviene un poco más de paciencia y elegir spots donde tu mano tenga equity real contra un rango de pago amplio. Pares medios y ases con kicker aguantan; conectores bajos que dependen de que se tiren, no.
La mesa final se juega distinto
En un PKO, cuando quedan pocos jugadores, los bounties acumulados son gigantes y a menudo el bounty de un rival vale más que la diferencia entre un puesto y el siguiente. El ICM, esa idea de que las fichas al final valen menos que al principio porque perderlas te saca del premio, sigue existiendo, pero está peleando contra un incentivo que empuja en la dirección contraria. Con bounties enormes en la mesa, a veces conviene arriesgar tu torneo para cobrar uno, algo que en un torneo normal sería un disparate.
Y ojo con una trampa: en mesa final el jugador que cubre a todos es el único que puede cobrar todos los bounties. Ser el líder de fichas en un PKO vale más que en cualquier otro formato, y defender ese lugar, incluso cediendo algún pozo chico, tiene sentido.
Mystery bounty: la lotería dentro del torneo
El mystery bounty cambia una cosa más: no sabés cuánto vale cada eliminación hasta que la cobrás, y los bounties recién se activan a partir de cierto punto del torneo, normalmente después de la burbuja. Antes de ese punto, se juega como un torneo normal. Después, cada eliminación es un sobre cerrado, y como algunos sobres valen una fortuna y la mayoría valen poco, el valor promedio de eliminar a alguien es alto pero la varianza es enorme. Si tu banca no aguanta esa varianza, este no es tu formato, aunque sea el más divertido del lobby.
Tres cosas antes de anotarte
- Leé la estructura: qué parte del buy-in es bounty, si es progresivo o fijo, y desde qué nivel se activa. Cambia la estrategia entera.
- Mirá tu stack contra el de la mesa antes de cada decisión grande. Cubrir o no cubrir es la pregunta número uno del formato.
- Aceptá que vas a tener sesiones con muchos bounties y cero premio final, y otras con premio y ningún bounty. Es el formato, no tu juego.
En un torneo normal, tu rival es un obstáculo. En un bounty, es un premio con fichas alrededor. Jugar sin entender eso es pagar por una lección que el tipo de al lado ya aprendió.
Si este tema te interesa, aquí profundizamos: cómo leer a tus rivales y pot odds y equity. Para más poker en español e inglés, síguenos en Facebook.